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Métodos y precauciones de INTERFLEX para proteger un cable de la intemperie

Desde INTERFLEX remarcan que proteger un cable en el exterior no es solo es para que tenga una mayor durabilidad, sino que también es importante pensar en la seguridad eléctrica, el cumplimiento normativo y la fiabilidad de la instalación. En este sentido, si un cable no está protegido correctamente se puede degradar rápidamente debido a la exposición a la lluvia, al sol o a los cambios de temperatura. Por ello, para proteger un cable de la intemperie se debe pensar en diferentes factores: la elección del cable, la canalización adecuada, las conexiones estancas y, si es necesario, un correcto sistema de puesta a tierra, explican desde la marca.

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La importancia de proteger los cables eléctricos en el exterior

Según INTERFLEX, los cables eléctricos instalados en exteriores están sometidos a múltiples agentes que pueden comprometer su integridad.

Estos son los 6 principales riesgos climáticos para cables eléctricos exteriores, de acuerdo con la marca:

  1. Humedad, lluvia y nieve: el agua puede penetrar en empalmes, cajas o conexiones mal selladas. Esto provoca corrosión en los conductores, degradación del aislamiento y fallos como cortocircuitos, disparos del diferencial, descargas eléctricas e incluso incendios.
  2. Radiación solar (rayos UV): la exposición prolongada al sol degrada los materiales plásticos que no son aptos para intemperie, explican desde INTERFLEX. La cubierta del cable pierde flexibilidad, se vuelve quebradiza y deja el conductor expuesto, reduciendo significativamente su vida útil.
  3. Temperaturas extremas (calor y frío): las oscilaciones térmicas provocan dilataciones y contracciones del cable y su aislamiento. Con el tiempo, esto genera fisuras, endurecimiento del material y pérdida de capacidad dieléctrica, aumentando el riesgo de fallos y fugas de corriente.
  4. Viento y abrasión mecánica: el movimiento causado por el viento o vibraciones hace que los cables rocen contra superficies, bordes o estructuras. Este desgaste progresivo puede dañar la cubierta y dejar el cobre al descubierto, afirman desde la marca.
  5. Hielo, nieve acumulada y tormentas: el peso del hielo o de la nieve genera tensiones mecánicas elevadas y las tormentas pueden inducir sobretensiones que afectan al aislamiento y a los equipos conectados.
  6. Ambientes agresivos como la salinidad y la contaminación: en zonas costeras, industriales o con alta contaminación, la combinación de humedad, sal y agentes químicos acelera la corrosión de componentes metálicos y el envejecimiento del aislamiento, reduciendo la seguridad y fiabilidad de la instalación.

Por ello, desde INTERFLEX avisan que una mala protección reduce la vida útil del cable y puede derivar en fallos eléctricos, disparos de protecciones o incluso riesgo de incendio.

Claves para la protección del cableado

Desde la marca proponen claves fundamentales para proteger los cables en el exterior.

Apto para la intemperie

Desde INTERFLEX explican que el primer paso es utilizar un cable diseñado específicamente para exteriores. Este tipo de cables incorpora cubiertas resistentes a: la radiación UV, la humedad y los cambios térmicos.

En este contexto, en la compañía destacan el uso de materiales como el PVC formulado para exterior o el polietileno, que ofrecen buen comportamiento en estas condiciones. Por otro lado, en aplicaciones más exigentes se utilizan aislamientos de tipo XLPE por su mayor estabilidad térmica y durabilidad.

Por ejemplo, para iluminación de jardín se suele usar RV-K, aunque para enterramiento directo es preferible UF-B/NYY; en instalaciones con alta temperatura o exposición continua al sol, los cables THWN-2 o con aislamiento XLPE ofrecen mayor durabilidad.

Asimismo, desde la marca avisan que no todos los cables están preparados para trabajar al aire libre. Por lo tanto, esta elección inicial marca la diferencia en la durabilidad y fiabilidad de la instalación. Por otro lado, señalan que únicamente los cables armados proporcionan resistencia mecánica, a un coste muy superior a los cables estándar.

Canalizaciones adecuadas

Para proteger cables eléctricos de la lluvia y daños mecánicos, es imprescindible instalarlos dentro de un sistema de canalización, aseguran desde la compañía. Por ello, los tipos de sistema de canalización estancas que proporcionan resistencia mecánica más comunes en este caso son:

Tubos de protección metálicos flexibles

  • Alta resistencia mecánica.
  • Buena estanqueidad (versiones con recubrimiento plástico).
  • Se recomienda el uso de tubos con cubierta plástica o de acero inoxidable, según sea el riesgo de corrosión.
  • Excelente resistencia a los rayos UV (cubierta plástica color negro).
  • Bajo riesgo en caso de incendio.

Tubos de protección metálicos rígidos

  • Máxima protección mecánica.
  • Se recomienda el uso de acero inoxidable, según sea el riesgo de corrosión.
  • Inherentemente resistentes a los rayos UV.
  • Bajo riesgo en caso de incendio.

Tubos de protección plásticos flexibles

  • Su flexibilidad y gran disponibilidad de accesorios facilitan la instalación.
  • Elevado nivel de estanqueidad (hasta IP68/IP69K).
  • Excelente resistencia a los rayos UV (color negro).
  • Inherentemente resistentes a la corrosión.

Tubos de protección plásticos rígidos

  • Resistencia limitada a los rayos UV.
  • Inherentemente resistentes a la corrosión.

Proteger empalmes y conexiones

Según INTERFLEX, los empalmes son el punto más crítico de una instalación exterior. Por lo que, una mala conexión o una caja sin estanqueidad, puede anular toda la protección del sistema.

Para garantizar una instalación segura INTERFLEX proporciona estos consejos:

  • Utilizar cajas estancas (mínimo IP54, recomendable IP65 o superior).
  • Emplear prensaestopas para evitar filtraciones.
  • Usar racores estancos para conectar los tubos flexibles.
  • Evitar empalmes “al aire”, incluso en instalaciones provisionales.

Para todo ello, la referencia normativa es la UNE-EN 60529. Esta última define los grados de protección IP frente a sólidos y líquidos. En exteriores, elegir correctamente este nivel es clave para evitar filtraciones, condensación interna y fallos eléctricos, afirman desde la marca.

En este contexto, INTERFLEX recuerda que el grado IP se logra combinando tubos y accesorios. Los sistemas de la propia marca, como Nylofix y Tubeflex, garantizan protección frente a agua y polvo cuando se instalan con los racores y cajas correspondientes.

Normativa aplicable en instalaciones exteriores

En cuanto a las normativas en España, INTERFLEX recuerda que cualquier instalación eléctrica exterior debe ajustarse al Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT). Esta establece obligaciones claras para garantizar seguridad y durabilidad como la protección mecánica obligatoria en exteriores, el uso de canalizaciones adecuadas y los grados de protección IP según exposición.

Además, las normas UNE-EN 61386 regulan los sistemas de tubos utilizados en canalizaciones:

  • 61386-21: sistemas de tubos rígidos.
  • 61386-22: tubos curvables.
  • 61386-23: tubos flexibles.
  • 61386-24: tubos enterrados.

Al cumplir estas normativas, se garantiza la seguridad de la instalación y evita fallos eléctricos.

Factores clave para elegir la protección adecuada

Antes de definir cómo proteger un cable en exteriores, INTERFLEX recomienda evaluar las condiciones del entorno y seleccionar los productos adecuados. Los principales factores a considerar son:

  • Grado de exposición al agua: que viene determinado por el grado de protección IP. Por ejemplo, en zonas con lluvia frecuente o rocío se recomienda mínimo IP44 y en exteriores muy expuestos es mejor IP54–IP65. Esto protege el cable y las cajas de empalme de filtraciones de agua y humedad.
  • Radiación solar ultravioleta: que puede afectar negativamente los plásticos. Según INTERFLEX, la energía lumínica rompe los enlaces químicos de las cadenas poliméricas. Como consecuencia se reduce su resistencia mecánica y fragiliza el material, disminuyendo su resistencia mecánica y su integridad a largo plazo. Para evitarlo, se recomienda utilizar:
    • Color negro: porque se usan aditivos como el negro de humo que reducen drásticamente el daño de los rayos UV a los materiales poliméricos.
    • Plásticos más resistentes: como la poliamida, el polipropileno, la poliolefina o el polietileno, que son polímeros con una excelente resistencia a la intemperie
  • Riesgo mecánico: si los cables pueden sufrir impactos, pisadas o rozaduras, conviene usar tubos metálicos o reforzados.
  • Temperatura de trabajo: las variaciones de frío y calor afectan la durabilidad del aislamiento de los cables, por lo que es fundamental utilizar materiales térmicamente estables.

Soluciones INTERFLEX para proteger cables en exteriores

Para instalaciones expuestas a lluvia, sol, temperaturas extremas o ambientes corrosivos, INTERFLEX ofrece soluciones diseñadas específicamente para entornos exigentes, que garantizan la máxima protección de los cables.

Tubos flexibles Nylofix

Los sistemas de tubo flexible de la marca para la protección de cables eléctricos son los únicos del mercado certificados como aptos para ser instalados en el exterior de acuerdo con la norma norteamericana UL 746C. Entre sus características técnicas se encuentran:

  • Fabricados en poliamida (PA6 o PA12) y polipropileno.
  • Alta resistencia mecánica y a impactos.
  • Certificación UL 746C para uso exterior.
  • Para aplicaciones estáticas y móviles.
  • Ideales para maquinaria, automatización o renovables.

Respecto a su grado de exposición al agua, los sistemas de protección de estas soluciones, en combinación con racores y cajas estancas compatibles, garantizan un grado de protección comprendido entre IP66 e IP68/IP69K. Todo ello, conforme a la norma IEC 60529 (y, en el caso de IP69K, ISO 20653), explican desde la marca.

En cuanto a su riesgo mecánico, los tubos flexibles Nylofix son aptos para su instalación en entornos con requerimientos mecánicos elevados incluyendo recorridos complejos, maquinaria móvil e instalaciones industriales.

Por otro lado, fabricados en poliamida 6 (PA6), los tubos Nylofix son aptos para su utilización en un rango de temperaturas de servicio comprendido entre -40 ºC y +105 ºC, admitiendo picos térmicos de hasta +150 ºC de corta duración. Todo ello, sin una afectación significativa de sus propiedades mecánicas y funcionales.

Los tubos de polipropileno son especialmente indicados para climas extremos (áridos o tropicales), y existen versiones de PA6 como los PST, AGT o HRT. Los modelos TCT y ECT/C se pueden abrir longitudinalmente y permiten pasar cables preparados con terminales, conectores y tomas de corriente, que por dimensión es imposible que puedan discurrir por dentro del tubo.

Gama Tubeflex

Respaldados por más de 50 años de experiencia en su fabricación, desde INTERFLEX también ofrecen tubos y racores de metal y PVC de primera calidad. Estos sistemas están diseñados para cumplir con las máximas exigencias mecánicas y ofrecer una protección confiable en entornos industriales, explican desde la compañía. De este modo, garantizan durabilidad, alta resistencia a compresión y seguridad en la instalación de cables eléctricos. Esta solución cuenta con:

  • Opciones metálicas y no metálicas.
  • Resistencia a temperaturas extremas (hasta +400 °C o más).
  • Versiones inoxidables para ambientes corrosivos.
  • Aplicaciones en industria, energía solar o entornos agresivos.

Respecto a su grado de exposición al agua, los sistemas constituidos por tubos metálicos Ondaplast, Ondaplast Inox u Ondaplast HF-UV, en combinación con accesorios estancos compatibles garantizan un grado de protección adecuado frente a la penetración de agentes externos. Es decir, pueden alcanzar niveles equivalentes hasta IP66–IP68/IP69K, conforme a la norma IEC 60529 (y, en el caso de IP69K, ISO 20653) en función de la correcta selección y montaje del conjunto.

Sobre el riesgo mecánico, para las aplicaciones que requieren de mayor resistencia mecánica, disponen de tubos metálicos de la gama INTERFLEX con o sin recubrimiento libre de halógenos y en acero inoxidable.

En cuanto a la temperatura de trabajo, el modelo Ondaplast HF-UV proporciona una excelente durabilidad en exterior, con certificado UL 746C (apto para intemperie) y con un rango térmico muy amplio, de -45ºC hasta +90ºC. Proporciona una alta estanqueidad IP66.

La versión de acero inoxidable sin recubrimiento (Interflex Inox) proporciona una excelente resistencia a la corrosión y una temperatura máximo de uso de +400ºC.

Cable adecuado + canalización + conexiones estancas y selladas = protección total

Proteger un cable de la intemperie no es solo una cuestión de material, sino de cómo se diseña y ejecuta toda la instalación: desde la elección del cable hasta la canalización, el sellado y las conexiones, aseguran desde INTERFLEX.

Si alguno de estos puntos falla — por ejemplo, debido a un tubo inadecuado, una caja sin estanqueidad o una mala fijación —, el sistema pierde fiabilidad y aumenta el riesgo de averías, interrupciones o incluso daños mayores.

Por eso, es clave aplicar buenas prácticas como:

  • Seleccionar cables y tubos aptos para exterior y resistentes a UV.
  • Garantizar grados de protección IP adecuados en cajas y conexiones.
  • Proteger mecánicamente los recorridos y evitar puntos de tensión.
  • Revisar periódicamente el estado de la instalación.

Porque, en exteriores, una instalación bien protegida es la base de todo el sistema eléctrico, concluyen desde la compañía.