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SOCOMEC analiza la eficiencia energética en centros de datos como ventaja competitiva

La expansión de la inteligencia artificial, el cloud computing y las aplicaciones que requieren grandes capacidades de procesamiento está modificando las necesidades de los centros de datos, con racks capaces de concentrar demandas eléctricas muy superiores a las arquitecturas tradicionales, afirman desde SOCOMEC. En este contexto, la marca analiza cómo convertir la eficiencia energética en centros de datos en una ventaja competitiva. La cuestión de fondo es clara: conseguir que cada unidad de energía utilizada por el centro de datos aporte el máximo valor posible.

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La energía que no se mide no se puede optimizar

Para gestionar realmente la eficiencia no basta con conocer el consumo global del centro de datos: hace falta bajar varios niveles dentro de la distribución eléctrica. Desde SOCOMEC explican que una instalación puede presentar un consumo global aparentemente estable mientras una línea concreta registra una desviación, un conjunto de racks presenta una utilización inferior a la prevista o una parte de la infraestructura eléctrica está soportando pérdidas que pasan desapercibidas en una medición general.

La monitorización granular permite convertir ese consumo global en información útil para la operación, afirman desde SOCOMEC. En este ámbito, DIRIS Digiware aporta una arquitectura de medida y monitorización multicircuito orientada a obtener información de diferentes puntos de la distribución eléctrica. El sistema puede integrarse en elementos como busways, líneas de distribución, cuadros y aplicaciones asociadas a los racks. Este es un aspecto que proporciona una visión mucho más detallada del comportamiento energético. SOCOMEC señala precisamente su aplicación en centros de datos para monitorizar la distribución y optimizar los costes operativos.

Esta granularidad resulta especialmente útil cuando la infraestructura crece por fases: cada nueva sala, cada ampliación de potencia o cada incorporación de cargas de alta densidad modifica el perfil energético del centro de datos, y medir por circuitos permite comprobar qué está ocurriendo realmente y comparar el comportamiento de las distintas zonas de la instalación. 

Según SOCOMEC, la información también ayuda a relacionar consumo y capacidad. Es decir, si un operador conoce la demanda real de cada línea y su evolución, puede dimensionar mejor futuras ampliaciones y evitar decisiones basadas exclusivamente en estimaciones.

La frase resulta sencilla, aunque tiene una importancia enorme en una infraestructura crítica: la energía que no se mide difícilmente puede optimizarse. Medir, además, abre la puerta a una segunda pregunta: ¿qué ocurre con esa energía una vez que circula por la instalación?, señalan desde la marca.

 

La calidad de la energía, la otra mitad de la eficiencia

El consumo energético es solo una parte de la ecuación; la otra está relacionada con la calidad con la que esa energía llega a las cargas. Los centros de datos concentran una elevada cantidad de electrónica de potencia —sistemas UPS, fuentes de alimentación, equipos de climatización, variadores, convertidores y servidores—, lo que otorga una relevancia especial a parámetros como los armónicos, los desequilibrios o determinadas perturbaciones eléctricas.

Según indican desde SOCOMEC, una instalación puede mantener un consumo controlado y una eficiencia energética adecuada en términos generales mientras determinados problemas de calidad eléctrica generan pérdidas adicionales, calentamientos, esfuerzos sobre los equipos o comportamientos anómalos. Por eso, aseguran, una estrategia energética completa debe analizar tanto cuánta energía se consume como en qué condiciones está circulando.

En este sentido, el DIRIS Q800 de SOCOMEC responde precisamente a esta necesidad mediante el análisis de la calidad de la energía: el equipo realiza mediciones eléctricas y analiza la calidad de la red conforme a la Clase A de IEC 61000-4-30, además de incorporar funciones de detección y alarma. SOCOMEC contempla expresamente su utilización en centros de datos para aplicaciones relacionadas con la disponibilidad de los servidores.

La utilidad de este tipo de análisis está en pasar de una visión reactiva a una visión preventiva. Un armónico que aumenta progresivamente, un desequilibrio que aparece en una parte de la distribución o una perturbación recurrente pueden constituir señales de un problema que todavía no ha provocado una incidencia crítica; detectarlo con antelación da margen para investigar su origen y actuar antes de que afecte al funcionamiento de las cargas.

Desde esta perspectiva, la calidad de energía también forma parte de la eficiencia, aseguran desde SOCOMEC. Las pérdidas eléctricas, el calentamiento innecesario de conductores y equipos o el funcionamiento fuera de las condiciones previstas tienen un impacto económico y operativo.

Medir consumo y calidad permite, por tanto, entender mejor el comportamiento de toda la cadena eléctrica. Y esa cadena tiene una prioridad que condiciona cualquier decisión: la disponibilidad.

El verdadero reto: ser eficiente sin poner en riesgo la disponibilidad

Los servidores que soportan servicios digitales, aplicaciones empresariales, plataformas cloud o procesos de inteligencia artificial necesitan recibir energía de forma continua. La redundancia eléctrica, por tanto, forma parte de la arquitectura de la instalación y no puede considerarse una variable prescindible para conseguir mejores indicadores de eficiencia.

Desde SOCOMEC apuntan que la cuestión consiste en diseñar esa redundancia de una manera eficiente y adaptable. Aquí adquieren importancia los sistemas UPS, cuya función principal es garantizar la continuidad de las cargas críticas ante perturbaciones o interrupciones de la alimentación, aunque su comportamiento energético también tiene un impacto directo sobre el consumo global del centro de datos.

DELPHYS XM combina alta densidad de potencia, eficiencia energética y arquitectura modular en una solución UPS orientada a infraestructuras críticas. La plataforma cubre potencias de 300 a 800 kVA/kW y está diseñada para reducir el coste total de propiedad manteniendo altos niveles de disponibilidad.

La eficiencia de un UPS, señalan desde la marca, debe analizarse además en relación con la carga real que soporta: un equipo sobredimensionado puede trabajar durante largos periodos lejos de su punto de funcionamiento óptimo, mientras que una arquitectura adaptable permite ajustar mejor la capacidad disponible a las necesidades de la instalación.

De acuerdo con la marca, este planteamiento adquiere todavía más sentido cuando el crecimiento del centro de datos es progresivo.

Modularidad para crecer cuando realmente hace falta

El dimensionamiento inicial de un centro de datos siempre contiene una previsión sobre su evolución futura, señalan desde la marca. El problema aparece cuando esa previsión obliga a instalar desde el primer momento una capacidad que tardará años en utilizarse plenamente.

La modularidad ofrece otra vía, explican desde SOCOMEC. MODULYS XM permite construir la capacidad UPS mediante una arquitectura ultramodular y ampliarla en función de las necesidades de la instalación. La plataforma puede configurarse en distintas arquitecturas y alcanzar hasta 2 MW mediante funcionamiento en paralelo, lo que SOCOMEC plantea como una forma de adaptar la infraestructura a las necesidades del centro de datos a lo largo de su ciclo de vida.

Según detallan desde la marca, este planteamiento aporta 3 ventajas diferenciadas:

  • Ventaja energética: adecuar la infraestructura instalada a la carga real.
  • Ventaja económica: acompasar las inversiones al crecimiento.
  • Ventaja operativa: disponer de una arquitectura preparada para evolucionar.

Esta capacidad de adaptación resulta especialmente relevante en proyectos vinculados a IA y HPC, donde las necesidades de potencia pueden cambiar con rapidez. De este modo, la eficiencia deja de asociarse únicamente a consumir menos kilovatios hora: también significa utilizar de manera inteligente la capacidad eléctrica disponible, evitar infraestructuras infrautilizadas y mantener margen para crecer, todo ello sin renunciar a la redundancia necesaria en una infraestructura crítica.

Cuando una fuente falla, la continuidad debe mantenerse

La arquitectura eléctrica de un centro de datos se diseña alrededor de la continuidad: las cargas críticas pueden disponer de diferentes fuentes de alimentación para mantener el servicio ante el fallo de una de ellas.

Aquí entra en juego la transferencia estática. Según explican desde SOCOMEC, los sistemas STATYS están concebidos para transferir automáticamente las cargas entre fuentes alternativas cuando la alimentación principal queda fuera de los límites definidos. En centros de datos, esta capacidad permite aprovechar arquitecturas de doble alimentación y proporcionar una fuente redundante a cargas que requieren un nivel elevado de disponibilidad.

El objetivo es que la transferencia se produzca con la rapidez necesaria para mantener la continuidad de las cargas críticas. La redundancia deja así de ser una simple duplicación de equipos y pasa a formar parte de una arquitectura coordinada de protección y disponibilidad. Como señalan desde la marca, la eficiencia energética encuentra aquí uno de sus límites más importantes: ninguna optimización tiene sentido si incrementa el riesgo de interrupción, por lo que la eficiencia debe construirse alrededor de la disponibilidad y no frente a ella.

Eficiencia energética en centros de datos

Según la marca, la evolución de los centros de datos está llevando a cambiar la forma de entender la eficiencia: el indicador relevante ya no es únicamente cuánta electricidad consume una instalación, sino qué rendimiento obtiene de cada unidad de energía y qué capacidad de servicio consigue mantener con ella.

Desde SOCOMEC resumen la secuencia en 4 pasos:

  1. Conocer dónde se consume la energía, mediante la monitorización granular de DIRIS Digiware.
  2. Conocer en qué condiciones circula esa energía, con el análisis de calidad de DIRIS Q800.
  3. Disponer de una infraestructura de alimentación eficiente y continua, con los sistemas UPS DELPHYS XM y MODULYS XM.
  4. Garantizar la redundancia ante la pérdida de una fuente, con los sistemas de transferencia estática STATYS.

El resultado, según la marca, es una visión mucho más amplia de la eficiencia energética: consumir la energía necesaria, conocer dónde se utiliza, evitar pérdidas, mantener la calidad eléctrica y dimensionar la infraestructura de acuerdo con la demanda real.