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El impacto del REBT en la edificación y las instalaciones según Juan Alberto Pizarro, responsable de Normalización de SCHNEIDER ELECTRIC España

Juan Alberto Pizarro, responsable de Normalización de SCHNEIDER ELECTRIC España, aborda cómo el día a día de la edificación en España se verá impactado de forma directa próximamente con la actualización del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) prevista para 2026. 

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¿En qué consiste la actualización del REBT?

El día a día de la edificación en España se verá impactado de forma directa próximamente con la actualización del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) prevista para 2026. Esta revisión introduce cambios que afectan a cómo se proyectan, ejecutan, documentan e inspeccionan las instalaciones eléctricas en los edificios.  

Además, la misma se perfila como una de las actualizaciones normativas más relevantes para el sector desde la entrada en vigor del reglamento actual en 2002. Aunque su alcance es parcial, se centra en los aspectos afectados por las prescripciones reglamentarias relativas al autoconsumo. 

Ámbitos de aplicación del REBT

Uno de los cambios más significativos en la actualización es la ampliación del ámbito de aplicación del reglamento. El nuevo REBT no se limitará únicamente a las instalaciones nuevas, ampliaciones o modificaciones, sino que también incorporará a las instalaciones reparadas.  

Asimismo, se extiende la aplicación del reglamento a instalaciones existentes que supongan un riesgo grave para las personas o los bienes, o que puedan provocar perturbaciones que afecten a otras instalaciones. En este sentido, este enfoque refuerza el carácter preventivo del reglamento y pone el foco en la seguridad global del parque instalado. 

Redefinición de las responsabilidades

La revisión introduce también una actualización relevante de definiciones y responsabilidades, con implicaciones directas para promotores, gestores de edificios y empresas instaladoras. En este contexto, la acometida se define como la parte de la red de distribución que conecta con la Caja General de Protección (CGP) o unidad funcional equivalente, y es responsabilidad de la empresa distribuidora, que asumirá su verificación final.  

Por su parte, las instalaciones de enlace - las que conectan la CGP con las instalaciones interiores de los usuarios - serán propiedad y responsabilidad del titular del edificio o de la finca. En este aspecto, estas instalaciones comienzan en las bornas de llegada de la acometida y finalizan en las bornas de salida donde se conectan las derivaciones individuales. 

En coherencia con esta delimitación, la derivación individual se considera parte de la instalación interior del usuario, mientras que la CGP marca el inicio de la propiedad de las instalaciones de los usuarios. Además, se define con mayor precisión la línea general de alimentación como la instalación que enlaza la CGP con los puntos de medida y las derivaciones individuales. Esta clarificación facilita la asignación de responsabilidades y reduce ambigüedades en el diseño, ejecución y mantenimiento de las instalaciones. 

Mayor transparencia en la instalación

Otro aspecto clave de la actualización del REBT es el refuerzo de la trazabilidad documental. El reglamento exigirá que el proyecto o la memoria técnica de la instalación realmente ejecutada, junto con su manual de uso y mantenimiento, formen parte del Libro del Edificio 

Esto refuerza la transparencia y facilita la gestión técnica del edificio a lo largo de su ciclo de vida, especialmente en un contexto de rehabilitación y modernización progresiva del parque edificatorio. 

Ampliación de la exigencia de proyecto técnico

En este contexto, será obligatorio en instalaciones con potencia superior a 50 kW por CGP, en edificios con más de 16 suministros independientemente de su potencia, y en determinadas infraestructuras de recarga de vehículo eléctrico.  

En este último ámbito, requerirán proyecto las instalaciones de recarga superiores a 50 kW, así como las monofásicas situadas en el exterior con potencia superior a 10 kW y las trifásicas exteriores superiores a 22 kW. En este aspecto, este enfoque reconoce la creciente complejidad técnica asociada a la electrificación de la movilidad. 

Más controles iniciales y periódicos

Respecto a las inspecciones, las instalaciones temporales, como ferias o festivales, deberán someterse a inspección inicial cuando la suma de la potencia instalada supere los 100 kW.  

Además, las inspecciones periódicas serán obligatorias en las instalaciones eléctricas comunes de edificios de viviendas cuando la potencia total instalada por CGP supere los 50 kW o cuando el edificio cuente con más de 16 suministros. En este ámbito también se incluyen las instalaciones generadoras de autoconsumo colectivo sin excedentes, con potencias superiores a 15 kW y hasta 100 kW. 

Cambios relevantes en la protección

La ITC-BT 17 prohíbe el uso de interruptores diferenciales tipo AC en instalaciones residenciales y terciarias, estableciendo una moratoria de 2 años desde la publicación y entrada en vigor del nuevo reglamento. Por su parte, la ITC-BT 23 establece la obligatoriedad de instalar protección contra sobretensiones temporales y transitorias en todas las nuevas instalaciones. De este modo, se refuerza la seguridad frente a perturbaciones eléctricas. 

Por otro lado, también se revisa en profundidad la ITC-BT 40, que describe los distintos modos de autoconsumo, sus condiciones técnicas y las medidas de protección asociadas. En este contexto, se destaca la necesidad de instalar un interruptor diferencial de al menos tipo A, de 300 mA en lugar de 30 mA, en el circuito generador fotovoltaico cuando se cumplan determinadas condiciones relacionadas con el inversor y la toma de tierra.  

Asimismo, se incorpora una nueva ITC-BT 53 dedicada a las instalaciones de sistemas en corriente continua. Esta está centrada principalmente en instalaciones fotovoltaicas y de almacenamiento y está orientada a establecer las condiciones técnicas para su correcta ejecución. 

Nuevos retos para los profesionales

A la espera de posibles ajustes técnicos tras su validación a nivel europeo, todo apunta a que 2026 marcará la entrada en vigor de una actualización parcial pero relevante del REBT, señala Juan Alberto Pizarro, responsable de Normalización de SCHNEIDER ELECTRIC España.  

Para promotores, proyectistas, instaladores y gestores de activos, el reto será adaptar proyectos, ejecuciones e inspecciones a este nuevo marco normativo. Todo ello, garantizando el cumplimiento reglamentario y la seguridad de las instalaciones en un contexto de creciente electrificación y expansión del autoconsumo en el sector de la edificación. 

Autor: Juan Alberto Pizarro, responsable de Normalización de SCHNEIDER ELECTRIC España.